Empezamos en 2019 dando soporte de TI. Hoy hacemos las dos cosas que una empresa en crecimiento necesita de la tecnología: que lo que ya existe funcione, y que lo que falta se construya.
México forma cada año más ingenieros de los que su mercado interno alcanza a emplear. Eso nos da acceso a talento sólido y estable, sin la guerra de contraofertas que encarece y rota los equipos en los grandes centros tecnológicos.
Operamos en horario central, el mismo que Chicago, Dallas y Ciudad de México. Nuestra gente se queda años en la misma cuenta. Para ti eso significa un equipo que conoce tu sistema, no una rotación constante de caras nuevas.
Cada etapa añadió una capacidad concreta a lo que hoy podemos ofrecerte.
Arrancamos con mesa de ayuda y administración de sistemas para empresas medianas en México.
Pasamos de cobrar por hora a un modelo de cuota mensual con niveles de servicio y monitoreo proactivo.
Incorporamos equipos en inglés para atender clientes y usuarios finales en Estados Unidos.
Migraciones a Azure y AWS, e infraestructura como código como práctica estándar en cada cuenta.
Oficina permanente y programa de contratación local que nos permite crecer sin sacrificar retención.
Equipos dedicados de ingeniería nearshore, sumados a la operación gestionada que ya teníamos.
No son valores de folleto. Son cuatro compromisos verificables: puedes reclamarnos si no los cumplimos.
Sin capas de gestión de cuenta entre tú y el ingeniero que resuelve tu problema.
Si te vas, te llevas la documentación completa. Nunca te retenemos por desconocimiento de tu propia infraestructura.
Si un proyecto no es para nosotros o no lo necesitas todavía, lo decimos en la primera llamada.
El reporte mensual incluye SLA incumplidos y errores nuestros, no solo los indicadores en verde.
Todos nuestros técnicos están certificados en CompTIA A+, y operamos en cumplimiento con SOC 2 Type II. Las plataformas de abajo son las que administramos a diario para nuestros clientes.
Es nuestro piso, no nuestro techo: nadie toca el equipo de un cliente sin esa certificación de por medio.
Controles auditables sobre seguridad, disponibilidad y confidencialidad de la información que administramos.
Plataformas con las que trabajamos a diario y en las que capacitamos a nuestro equipo.
Una llamada de 30 minutos con alguien que entiende de sistemas, no un guion de ventas.